Caña

Durante 4 fines de semana he asistido a un curso organizado por Pedro Camacho y Maria José Guardiola (De la Casa Azul de Cieza), donde nos han enseñado como construir con caña común.
Sin duda lo mejor del curso es el gran grupo de "Bioneros" que hemos creado, seguro que después de ésta pérgola vendrán muchos proyectos comunes (construcción de hornos árabes, talleres de cerámica, geobiología, incluso teatro!). También debo agradecer la disposición de los organizadores y Ciezanos que además de darnos de comer e incluso alojarnos a algunos, nos han transmitido todo lo que conocían sin reservas.
Vamos al meollo.

Ventajas e inconvenientes
Para mí la principal ventaja es que se realiza toda con productos naturales, caña (recolectada del río de la zona, aprovechando la superpoblación actual de esta especie), tierra, piedras, cuerdas (si son de origen vegetal y no sintéticas mejor) y cal.
Si no se tiene en cuenta las horas de trabajo es realmente económica, pues todo se recolecta a mano salvo las cuerdas y la tela de arpillera. Si sumamos las horas de trabajo salen precios parecidos a las realizadas con materiales convencionales, sin embargo, yo siempre prefiero gastarme el dinero en "mano de obra" que ayude a las personas antes que en cementos y ladrillo.
Es un sistema ideal para grupos comunitarios de trabajo pues no resulta demasiado agotadora su construcción comparado con otros métodos de bioconstrucción, nosotros casi la terminamos en 50 horas, eramos un grupo formado por unas 15 personas, 2 profesores y un ninja ;)
Los inconvenientes son precisamente eso, que no se puede hacer por 2 o tres personas. Otro de los grandes inconvenientes (para mí el mayor) es que es un sistema "alegal" pues el código técnico de la edificación no considera la caña como material de construcción, y nadie aún ha realizado ensayos de laboratorio para saber su capacidad de aislamiento, acústica y resistencia.

Técnica de construcción
Esto es una maqueta de como va a quedar, cada alambre es un arco creado con haces de caña, entre arco y arco va entretegido con más cañas formándo una bóveda parecida a las góticas de piedra.
maqueta de la pérgola

  • Recolección.
  • Lo primero y fundamental es saber recolectar la caña "en su punto", es decir, mínimo de 2 años de edad y si es posible sin plumero. ¿Por qué? Porque ya tienen la madera lo bastante desarrollada como para poder soportar los esfuerzos a los que va a ser sometido (no solo una vez construida sino durante) y son lo suficientemente flexibles como para poder darles forma de arco. ¿Y cuales son? Para esa respuesta lo mejor es acudir a un cursillo, donde podrás ver y tocar el material con tus propias manos. Algunos trucos para reconocerlos son: Han creado "ramitas" de caña y no solo yemas, los troncos son dorados y no verdes. Sus hojas (que recubren el cuerpo) tienen un color cenizo, si son doradas probablemente estén demasiado verdes.

    Lo segundo es pelar, pelar y seguir pelando como un loco, para hacerlo puedes usar hoces o pelacañas caseros (tubos de acero con mango). Conforme se van pelando se van agrupando en largas y cortas (servirán para un arco u otro) y entre más gordas y más finas. Las que tengan las falanges finales más finas se podrán doblar con más facilidad en las zonas de mayor curvatura.

  • Realización de los arcos
  • Una vez que tenemos el material hay que empezar a fabricar los arcos. Para ello se colocan los trípodes que le van a dar la forma y nos van a permitir trabajar a una altura adecuada. Los arcos son haces y haces de cañas. Pero de una manera ordenada, si no al doblarla o someterlos a esfuerzos quebrarán. La figura fundamental es un hexágono rodeando a una caña central, a partir de ahí se van añadiendo cañas formando una espiral conforme vaya disminuyendo el diámetro del haz. Para que no se desenrollen hay que realizarles nudos provisionales con la técnica del Vallestrinque. nudo vallestrinque en caña
    nudo vallestrinque paso a paso
    haces en nervio y arcos

    Una vez conformado el arco con el nucleo hexagonal y sus espirales, se rodea con una cuerda a tensión, que va recorriendo de un punto al otro del arco realizando otra espiral.
    Con ésta técnica se realizarán tanto los arcos grandes(6 metros) como los cortos (4 metros).

  • Cimentación y preparación de los arcos
  • La cimentación se realiza con piedras "ciclópeas", para que no pierdan la forma se meterán en un cajón (Metálico o de ferralla). Se seleccionarán las piedras más planas para crear las paredes exteriores, es muy importante que la piedra que vaya a estar en contacto con los arcos no presente restos de cemento ni hormigón, pues podría estropearlo. Al principio solo se realizará una primera hilada para poder presentar los arcos.
    presentación del arco en la cimentación

    Los arcos se presentan cogiéndolos con vientos (se pueden atar con corredizos o con vallestrinque) de manera que se apoyen en varios puntos y no quiebren. Los arcos se dejan en vertical (nos ayudamos de los vientos para que se queden en esa posición), una vez presentados se rellena con más piedras y grava hasta culminar la cimentación.

  • Disposición de los arcos
  • Hacen falta como mínimo 8 arcos, 4 grandes que crearán la bóveda interior y otros 4 para las "puertas", si se desea hacer viseras necesitaremos más arcos, conviene poner arcos intermedios (no estructurales) cuando haya demasiado espacio entre las puertas y las viseras o las puertas y el interior de la bóveda (depende del diseño), su función será el que no haya vanos demasiado grandes para tejer. Para crear la bóveda interior tenemos que tirar con los vientos y atar pares de arcos, una vez atados los 4 se quedará un cuadrado interior.
    estructura de la pérgola
    cuadradito resultante en la cúpula

  • Tirantes de caña
  • Para que haya una correcta transmisión de las cargas de viento (horizontales) y además para aliviar los vanos de caña tejida conviene crear nervios, no portantes sino tirantes, que conecten cada arco con su opuesto. Para realizarlos y ya que no tienen forma de arco lo mejor es crearlos de una manera lineal y luego adaptarlos a la forma de la bóveda. Por tanto deberemos seleccionar caña fina y flexible para dichos nervios.

  • Embarrado
  • El problema de la caña es que a la interperie no aguanta mucho pues los rayos ultravioleta del sol la desgastan, la solución es "embarrarlos", para ello se realiza una mezcla de tierra con agua y con la misma hoja de la caña troceada, también se puede añadir paja o esparto pero ya que tenemos ese residuo de la caña lo mejor es aprovecharlo. Con tela de arpillera mojada se recubre ese barro quedando como una especie de escayola marrón. Una vez acabada se puede volver a embarrar, si queremos más resistencia podemos usar morteros de cal.
    embarrando la estructura
    Arpillera mojada envolviendo el barro

  • Tejido de la cúpula
  • Se puede realizar mediante nudo paralelo o cruzado, lo más importante es ir tejiendo a "tajo parejo", se van atando cañas perpendicularmente a los arcos. Esto fue lo que nos dió tiempo a hacer en 4 fines de semana, lo siguiente es el acabado final (que realizaremos los próximos fines de semana).
    tejido de los primeros vanos

  • Acabado
  • Una vez terminado todo el tejido de caña debemos embarrarlo para protegerlo, en la parte superior, que estará expuesta a la lluvia y al sol, lo mejor es realizar un mortero de cal y no solo de tierra (con hojas de caña para darle más resistencia), finalmente se le aplicarán 3 lechadas de cal (separadas 8 horas cada una de ellas) para convertirlo en una superficie completamente impermeable (es la técnica que usaban antigüamente para impermeabilizar los arcos.

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